sábado, 24 de julio de 2010

Buddify, red social


A pesar de que tanto Facebook a nivel internacional como Tuenti para España son las redes sociales más conocidas por el usuario común, hay más redes como Orkut, Hi5, MySpace, entre tantas otras. Lo mejor de las redes sociales de nueva generación es que aprovechan los puntos débiles de las grandes redes sociales y crean servicios de redes sociales alternativos, como Buddify.

Buddify es una nueva red social, de ahí que por ahora no pueda hacer una prueba a fondo, donde permite a las personas estar en contacto, pertenecer a grupos, establecer discusiones y compartir fotografías, con el énfasis puesto en el tema de la privacidad, donde el usuario es que que tiene el poder de decidir en cualquier momento si su nueva fotografía, su comentario, los grupos que haya creado o incluso su perfil a nivel general puede ser accesible por cualquiera, por sus amigos o únicamente por él mismo.

La interface de Buddify es bastante fácil de usar, minimalista y con las opciones justas para ser una red social, donde nos encontramos con una lista de actividades que podemos filtrar y una barra lateral con las opciones, entre otras, para añadir fotos, para crear grupos o incluso para editar el perfil, donde tenemos una serie de campos que podemos modificar, que van desde las opciones de privacidad hasta las notificaciones por correo electrónico.

Y como todo, ya sólo dependerá de la adopción de los usuarios que Buddify cuente con un mayor o menos número de usuarios, en cuyo primer caso obligarían a Buddify a incorporar nuevas funcionalidades y mejoras con el paso del tiempo.

Portal audiovisual Asociación Mundial de Educadores Infantiles


El Portal Audiovisual de Lectoescritura, creado por la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) con la colaboración del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, parte de un Estudio Previo con maestros y educadores de España para conocer las preocupaciones de los profesionales de la educación sobre este tema.

Los contenidos se presentan de forma pedagógica y tratan de responder a los interrogantes más comunes que se plantean los profesionales y padres a la hora de llevar a cabo la enseñanza de la lectoescritura, como:

- cuando comenzar el aprendizaje lectoescritor;

- si existen o no requisitos previos; y

- cuál o cuáles son las metodologías más apropiadas.

También dedica un apartado a las dificultades en el proceso de lectoescritura y aporta multitud de situaciones de aprendizaje motivadoras para los niños.

Además, el portal muestra más de 100 ponencias presentadas en varios congresos internacionales donde destacados especialistas nos dan su visión del proceso de aprendizaje de la lectura y escritura.

La web incluye propuestas de apoyo para facilitar al profesorado la elaboración de experiencias de aula que favorezcan el proceso lectoescritor y -especialmente la comprensión lectora-, para lo que se han desarrollado nueve talleres auténticamente motivadores.

via wwwhatsnew

lunes, 19 de julio de 2010

Léxico cultural 2.0

- Autodistribución: Capacidad del autor para hacer llegar al consumidor su producto cultural sin intermediarios.

- Catalista: Dícese del producto cultural que genera a su vez otra serie de productos culturales relacionados. El ejemplo tipo es La guerra de las galaxias aunque también lo es Beyoncé, Harry Potter o, claro, Lady Gaga.

- Community manager: Puesto dentro del departamento de marketing y/o comunicación de una empresa encargada de mover una marca determinada en redes sociales. 25.000 euros al año brutos. Más o menos.

- Convergencia: Concepto de varias dimensiones (tecnológica, empresarial, creativa y profesional) resultante de la digitalización de contenidos y su paulatino consumo en soportes multimedia.

- Flashmob: En teoría, la reunión espontánea en un lugar público de un grupo de personas congregadas a través de Internet con la intención de realizar alguna actividad de tipo lúdico, político o reivindicativo. En la práctica, lo último en marketing viral.

- Gatekeeper: Anglicismo para referirse a la persona, o grupo de personas, que deciden si un mensaje se difunde o no por un medio de comunicación de masas.

- Geek: Se refiere a la persona amante de la tecnología y la informática. Pariente tecnológico del freak.

- Mash-up: Combinación de uno o más temas musicales en una especie de collage sonoro para formar un tema nuevo. Su hermana visual es el mash up video.

- Mobisode: Episodio de una serie de televisión destinado al soporte de telefonía móvil. Su hermano gemelo es el webisode que lleva el contenido a la televisión por Internet.

- Narrativa transmedia: Textos cuyo consumo y difusión abarca diferentes soportes (vídeo, televisión, música, videojuegos, cine…).

- Red social: (Con permiso de Tuenti) Facebook.

- Viralidad: Según Jonah Peretti, el gurú del tema, una tasa de reproducción online. Para los menos puestos en el tema, la capacidad de un contenido online para que al ser consumido genere, a su vez, otros consumos en otros usuarios

viernes, 9 de julio de 2010

Literatura de divulgación científica

" Existen caminos intermedios entre la pasiva ignorancia y el conocimiento riguroso. Uno de ellos lo proporciona la literatura de divulgación científica, un género con una larga historia a sus espaldas. Obras de divulgación científica son las Cartas a una princesa de Alemania sobre algunas cuestiones de física y de filosofía (1768, 1772) de Leonhard Euler (1707-1783), que recogen las misivas que envió a la sobrina de Federico el Grande, que deseaba ser instruida por el Príncipe de las Matemáticas, o dos libros debidos al físico y astrónomo Pierre-Simon Laplace (1749-1827), la Exposición del sistema del mundo (1796), en el que presentó de manera asequible para lectores cultivados pero no especialistas una visión general de lo que la ciencia de la Ilustración sabía acerca de, sobre todo, el Sistema Solar, y el Ensayo filosófico sobre las probabilidades (1814), aquel en el que se puede leer esa frase famosa y estremecedora que dice: "Una inteligencia que en un momento determinado conociera todas las fuerzas que animan a la naturaleza, así como la situación respectiva de los seres que la componen, si además fuera lo suficientemente amplia como para someter a análisis tales datos, podría abarcar en una sola fórmula los movimientos de los cuerpos más grandes del universo y los del átomo más ligero; nada le resultaría incierto y tanto el futuro como el pasado estarían presentes ante sus ojos".

Habida cuenta del importante contenido filosófico de dos de las anteriores obras, las Cartas y el Ensayo, es posible argumentar que estas no pertenecen realmente al ámbito de la divulgación sino al de la filosofía. Pero semejante planteamiento es erróneo puesto que la divulgación científica no se limita a la mera explicación de apartados concretos de la ciencia (teorías, instrumentos, experimentos, científicos), sino que puede, asimismo, ir más allá, penetrando en otros territorios intelectuales a la vez que se realizan tales explicaciones. Los libros de este tipo se pueden clasificar como de "divulgación científica", pero también de "ensayos", y como suele suceder en este género son tanto mejores cuanto más rico es el mundo personal, la imaginación y la habilidad narrativa de sus autores. De hecho, quienes se adentran en este ambiguo género suelen utilizarlo para defender ideas propias, detalle que aunque por un lado puede conducir a presentaciones interesadas, posee el atractivo de dotarlas de una vida que de otra forma tal vez carecerían. En más de un sentido, y aunque pertenece por derecho propio a la clase de las obras inmortales de la historia de la ciencia, también podemos considerar Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, ptolemaico y copernicano (1632), de Galileo Galilei (1564-1642), como un libro de divulgación. De hecho, fue precisamente por su éxito en divulgar el modelo heliocéntrico de Copérnico por lo que su autor recibió en 1633 la condena de la Inquisición romana, que contribuyó más que su ciencia a que su nombre sea universalmente recordado. El Diálogo de 1632 posee algo que la mejor literatura de divulgación científica debería tener siempre: transparencia expositiva e imaginación literaria. Los tres personajes creados por Galileo para protagonizar ese diálogo, Salviati, Sagredo y Simplicio, han pasado a formar parte de la cultura universal, de la misma manera que lo han hecho otros inolvidables personajes de ficción.

Y no es Galileo el único Grande entre los Grandes de la ciencia que dio a luz una obra que cualquier texto de divulgación debería intentar imitar. Antes de que viese la luz su paradigmático Origen de las especies (1859) -cuya claridad también permite verlo como un texto de divulgación a la vez que de mayúscula creación científica-, Charles Darwin (1809-1882) había escrito un libro que hizo de él un autor de éxito: el, empleando el título más frecuente en castellano, Viaje de un naturalista alrededor del mundo (1839), en el que describió el periplo alrededor del mundo que realizó en el Beagle entre diciembre de 1831 y octubre de 1836, y durante el cual sembró las semillas de las que años más tarde brotaría su teoría de la evolución de las especies.

Euler, Laplace, Kepler, Galileo o Darwin conduce directamente a nuestro tecnificado mundo: ¿deben los científicos más destacados, esos que iluminan los caminos de la investigación científica, dedicar algún tiempo a escribir libros de divulgación científica, tarea que puede "desviarlos" de practicar las habilidades por las que son preciosos? A pesar de lo muy conveniente que es disponer de tales exposiciones, no existe respuesta clara a esta pregunta. Es un hecho, no obstante, que los ejemplos en este sentido son cada vez más numerosos, y que la nómina histórica no se limita a los Euler y compañía: Michael Faraday alcanzó renombre como divulgador, en conferencias que desde 1826 pronunció en Navidad en la sede de la Royal Institution londinense (fruto de esa actividad fue un interesante librito titulado La historia química de una vela), y Albert Einstein divulgó en 1917 sus dos teorías de la relatividad en un breve texto, Teoría de la relatividad especial y general, del que en 1922 ya se habían realizado 14 reimpresiones, con un total de 65.000 ejemplares vendidos.

En los últimos años cuando más, y con más frecuencia, practican los científicos la divulgación científica. ¿Lo hacen por "conciencia social"?, ¿por deseo de ser conocidos más allá de los limitados círculos en los que desarrollan su actividad?, ¿por ambiciones económicas? Seguramente, por todo esto, y no hay nada malo en ello, porque sean las que sean las razones todos nos beneficiamos (el ejemplo -y el éxito- de Stephen Hawking con su Breve historia del tiempo, tuvo un gran valor ejemplificador). El resultado es una producción abundante, no limitada a científicos ya mayores, con sus capacidades creadoras limitadas. Nombres y títulos distinguidos son, por ejemplo, James Watson, el codescubridor de la estructura del ADN, y su La doble hélice; la zoóloga Rachel Carson (Primavera silenciosa), el entomólogo Edward Wilson (Sobre la naturaleza humana), Rita Levi Montalcini y su conmovedor Elogio de la imperfección, los físicos Steven Weinberg (Los tres primeros minutos del Universo), Roger Penrose (La nueva mente del emperador) y Murray Gell-Mann (El quark y el jaguar), o a los biólogos moleculares y de poblaciones Luca Cavalli-Sforza (¿Quiénes somos?) y Jarred Diamond (Armas, gérmenes y acero).

Autores-científicos como Ian Stewart, Lynn Margulis, Brian Greene, John Barrow, Martin Rees, Paul Davies o Craig Venter, y también a españoles como Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro, Francisco Rubia, Jorge Wagensberg y, aunque no sean científicos de formación, Jesús Mosterín o Eduardo Punset, pero cualquier lista estaría incompleta si no incluyera a los dos mejores: el astrofísico Carl Sagan (1934-1996) y el paleontólogo y biólogo evolutivo Stephen Jay Gould (1941-2002).

Ambos fueron magníficos científicos, supieron utilizar sus conocimientos profesionales para escribir libros maravillosos que no sólo nos educaron en la ciencia, sino que también conmovieron nuestras almas. Mostrando -en especial Gould- una cultura amplísima y una gran nobleza literaria, supieron engranar de mil maneras la ciencia con todo aquello más primitiva y sinceramente humano, con eso que hace que a veces hablemos de "la condición humana". Y no hay mejor literatura de divulgación científica -o de lo que sea- que aquella que sabe hacer esto."


Las ciencias más claras
elpais

jueves, 1 de julio de 2010

El fb de Google

El que está en la parte de arriba de la pirámide siempre está en el punto de mira. Internet no deja de preguntarse quién será el sucesor de Facebook, qué otra red social podrá acabar con su hegemonía, cuando una de las voces más reconocidas ha puesto un nuevo actor sobre el escenario: Google.

Google Me sería la nueva apuesta. Este es lo que ha difundido a través de Twitter uno de los fundadores de Digg y actual presidente de la empresa, Kevin Rose, que además asegura tener "una fuente muy creíble".

Por el momento no hay ninguna declaración oficial de la compañía, ni para desmentirlo ni mucho menos para confirmarlo. Una de las posibilidades es que esta nueva herramienta llegue como evolución de Google Profiles, planteamiento que toma fuerza si se une a que uno de los jefes de Blogger, Rick Klau, se unió a ese equipo durante el mes de abril.

Klau es una de las caras más sociales de la empresa, con una visión orientada a la comunicación. "Cómo te expresas en la red es mucho más que un mero blog. Queremos dar a la gente una opción para [que elija] cómo presentarse en ese contexto", declaró cuando cambió de cargo.

De hacerse realidad, Google estaría intentando un nuevo asalto a uno de los campos que más se le está resistiendo. Su éxito dentro del subsector de las redes sociales ha sido escaso. Orkut, líder en Brasil, representa la cara más amable. Sin embargo, Google Buzz, creado para competir con Twitter, ha sido un fracaso relativo. Lo ha sido por el número de usuarios reales, ya que pocas semanas después de su lanzamiento casi el 90% del contenido procedía de bots, de simples clics de reenvío. Y también por los problemas de privacidad que llevaron a la compañía a replantear la política por completo a principios del mes de abril.

Apoyándose en todas sus plataformas, relanzando uno de sus servicios o creando algo completamente nuevo, Google podría tratar de dominar también el campo de las redes sociales. Si esto ocurriese sería el paso definitivo de una compañía que ya lo sabe casi todo de nuestros hábitos y nuestros gustos, porque ahora sabría directamente de nosotros.







via:elpais